HACIA DÓNDE VA EL RECICLAJE
¿Del contenedor a dónde?
En esta fase la palabra reciclar todavía no se pronuncia en sentido estricto. Cuando la basura es recogida en los contenedores de las calles se traslada a las plantas de selección, donde los residuos son separados y clasificados.
¿Cómo se clasifican los residuos?
La basura se divide en varios grupos para tomar camino hacia sus respectivas plantas de reciclaje.
Una vez clasificados, los residuos son transportados a empresas recuperadoras para tratar específicamente cada uno de ellos.
Ahora veremos qué pasa con cada uno de ellos:
Con las latas:
En las plantas de transformación, estos residuos acaban convertidos en grandes bobinas de aluminio, listas para convertirse en latas nuevas en las que se envasarán, una vez más, alimentos y bebidas.
Con los briks:
En el hogar resultan cómodos, ligeros, fáciles de desechar... pero una vez utilizados son uno de los residuos más difíciles de reciclar, ya que están hechos de una mezcla de papel, polietileno y aluminio y no siempre se recicla en su totalidad. Estos componentes deben dividirse en las plantas de clasificación para poder ser transformados. El aluminio de estos envases se convierte en lingotes para darle de nuevo usos industriales.
Papel y cartón:
Los materiales que tienen como destino el contenedor azul no necesitan clasificación previa y se dirigen directamente a las plantas de reciclaje y las empresas recuperadoras. Con el papel reciclado se hacen muchos productos, nuevos como hueveras, papel higiénico o periódicos. Ocho cajas de cereales, por ejemplo, pueden acabar transformadas en un libro, mientras que de seis brik de leche reciclados puede salir una caja de zapatos.
Vidrio:
Los residuos pasan a la planta de tratamiento, donde primero se eliminan todos los materiales que no deberían llegar al contenedor o que no pueden reciclarse. Los cristales rotos, la porcelana o las bombillas, por ejemplo, no deberían echarse en el iglú, sino en el contenedor de restos (el verde general, en la mayoría de los casos). También se eliminan los tapones y los restos de plástico y de metal. Tras esta fase, el vidrio limpio de impurezas se tritura y se separa por colores. De este proceso se obtiene el calcín, que es la materia prima con la que se elabora el vidrio. Este material se transporta entonces a las fábricas de envases, donde se funde a altas temperaturas y se moldea para dar lugar a una botella o un bote nuevos. En el proceso el vidrio conserva su calidad y sus propiedades de origen.
Con el plástico:
Tras ser separados en la planta de tratamiento, cada uno de los distintos de tipos de plástico se funde para obtener nueva materia prima. Con este material se moldean nuevos envases. Aunque pueden tratarse y reutilizarse en muchos casos, estos materiales suponen un problema grave para el medio ambiente, tanto por su abundancia en todo tipo de artículos como por su lenta degradación, por lo que es conveniente emplearlo con responsabilidad, reutilizarlo siempre que se pueda y depositarlo en el contenedor amarillo cuando haya concluido su vida útil.